Boletín de la Sierra Madre #84 | Marzo de 2019

Inclusión de los más excluidos: “El poder de las cuerdas”

Actualización sobre la iniciativa Amigos y Compañeros del Hogar, Ubon, Tailandia

por David Werner

Traducido por Juan Ignacio Gómez Iruretagoyena, Revisado por Dolores Mesina y Adrián Martínez Lomovskoi.

En una visita a Tailandia en mayo de 2017, descrita en el boletín n° 81, una de las innovaciones más vanguardistas que presencié fue la llamada iniciativa “Amigos y Compañeros del Hogar” organizada por la Fundación Salud Compartida (Health and Share Foundation). Este boletín ofrece una actualización sobre esta iniciativa prometedora.Como se describió en el Boletín nº 81, el programaSalud Compartida (Health and Share) en Ubon fue iniciado originalmente por una organización no gubernamental japonesa llamada SHARE (COMPARTIR). Hoy, la Fundación Salud Compartida es completamente independiente de su organización matriz y está dirigida por un colectivo de dedicados tailandeses.

Salud Compartida, como su organización matriz SHARE, tiene una filosofía realista e igualitaria de “Atender y dar cuidado primero a aquellos que siempre han sido considerados al último, relegados, discriminados”. La relación entre las organizaciones Salud Compartida y SHARE sigue siendo estrecha.

SHARE, que fue fundada y está dirigida por el Dr. Toru Honda, pionero de la Atención Primaria de Salud integral, ha ayudado a construir programas administrados por la comunidad en varios países asiáticos y africanos.

El Dr. Toru y yo hemos coincidido en muchos asuntos de salud, derechos humanos y defensa de los más necesitados. Durante las últimas dos décadas, su programa me ha dado la bienvenida para hacer talleres, asesorías y seminarios en Timor Oriental, Tailandia y Japón. Mientras tanto, la organización SHARE ha producido una traducción al japonés de nuestros libros: “Cuestionando la Solución: las Políticas de la Salud Primaria y la Supervivencia Infantil” escrito por David Sanders y David Werner. También, en 2018, SHARE tradujo al japonés una edición actualizada del manual de salud rural “Donde No Hay Doctor” (ahora traducido a casi 100 idiomas).

El Dr. Toru Honda, pionero en la atención primaria de salud centrada en las personas y fundador de SHARE, se encuentra a mi lado en Saku, Japón, con una copia de la edición japonesa de “Donde No hay Doctor”.

SHARE inició el programa de salud comunitaria en el noreste de Tailandia como un esfuerzo integral de atención primaria centrado en la prevención y el tratamiento de las “enfermedades de la pobreza” más comunes. Pero pronto, a petición de los aldeanos locales, el programa cambió su enfoque principal al problema creciente y temido del VIH-SIDA … y de allí en adelante, sobre las necesidades, inclusión y habilitación de los grupos más estigmatizados y marginados. Estos grupos estigmatizados incluyen la comunidad gay y transexual, niños de la calle, trabajadores sexuales e inmigrantes indigentes de Laos y otros países vecinos. Los miembros de estos grupos juegan hoy un papel de liderazgo en el programa.

La iniciativa Amigos y Compañeros del Hogar, fue concebida por HSF (Fundación de Salud Compartida, por sus siglas en inglés) en 2016 con el objetivo de llegar a dos grupos muy vulnerables: 1) niños en circunstancias muy difíciles y 2) personas mayores con enfermedades crónicas o discapacidades. La iniciativa Amigos y Compañeros del Hogar, trata de responder a las necesidades de estas poblaciones altamente vulnerables reclutando a algunos de los niños para que se conviertan en ayudantes o “amigos” de los proveedores locales de atención domiciliaria en sus visitas a los domicilios. Con su “amigo” proveedor de cuidados en el hogar, los niños visitan regularmente, desarrollan una relación de amistad y ayudan a un adulto mayor enfermo y a menudo solitario de su vecindario. En el proceso, el adulto mayor y el niño con frecuencia forman un vínculo cercano y de apoyo mutuo. A través de este proceso, el niño vulnerable se convierte en un aliado o “amigo” tanto del proveedor individual de cuidado en el hogar como del anciano necesitado: una combinación de “ganar-ganar-ganar”.

Desde la última vez que visité Tailandia hace un año y medio, el proyecto Amigos y Compañeros del Hogar ha ampliado su alcance para incluir a diversos miembros de la comunidad a través de un proceso participativo de sensibilización, a fin de fomentar el cuidado y la inclusión compartidas. Me enteré de las nuevas iniciativas en una carta reciente del Dr. Toru, quien se unió a mí en mi visita a Ubon-Rachathani en mayo de 2017, después de regresar de una visita más reciente a Tailandia en agosto de 2018.

El Dr. Toru Honda (a la derecha) en su reciente visita a Tailandia (16 de agosto de 2018) se encuentra con Thom, un miembro del personal de HSF, en el nuevo edificio Salud Compartida en Khemarat. Thom, un educador y activista con mucho talento, ayudó a dirigir el taller de Amigos y Compañeros del Hogar y el juego de roles que describimos en este boletín.
Cherry y Thom, líderes dedicados de Salud Compartida, se paran frente al nuevo centro del programa en el Hospital Khemarat. El edificio se construyó como un lugar de reunión para la capacitación de promotores de salud, reuniones LGTB, reuniones de personas con VIH-SIDA, actividades de aprendizaje de Amigos y Compañeros del Hogar y talleres comunitarios.

En la carta que me envió, el Dr. Toru describía una de las nuevas actividades de sensibilización facilitadas por Salud Compartida. Esta actividad fue un juego de roles misteriosamente llamado “El poder de las cuerdas”. El Dr. Toru adjuntó una reseña sobre este juego de roles, con fotos, preparadas por “Cherry”, la directora de la Fundación Salud Compartida. Las siguientes observaciones mezclan información del escrito de Cherry y la carta del Dr. Toru.

Antes de que comenzara el juego de roles “El poder de las cuerdas”, se facilitó un ejercicio “para romper el hielo” llamado “Hablando desde arriba y hablando desde abajo”. Los participantes del taller se dividieron en parejas. En cada una, una persona se sienta en el suelo mientras la otra se sitúa en frente y de pie, y hablan entre sí. De esta manera, una persona “habla desde arriba” y la otra “habla desde abajo”. A continuación, se pide a ambas personas que se sienten en el suelo y continúen hablando entre sí, ahora en el mismo nivel. El ejercicio finaliza con una discusión grupal sobre cómo se sintieron los participantes en las diferentes posiciones y cómo esta dinámica se compara con los sentimientos de igualdad y desigualdad en situaciones de la vida real. Este ejercicio prepara el escenario para el juego de roles que viene a continuación.

En el ejercicio para romper el hielo, los participantes de ” Hablando desde arriba y hablando desde abajo” se agrupan en parejas, uno de pie y otro sentado, charlando entre ellos. Luego los dos se sientan y hablan al mismo nivel. En la discusión a seguir, el facilitador pregunta: “¿Cómo se compara esto con las relaciones en la vida real?”

El juego de roles “El poder de las cuerdas” trata sobre el embarazo adolescente. Los participantes en el taller, que incluyen trabajadores sociales y de salud, y parejas de prestadores de cuidados en el hogar, desempeñan el papel de diferentes miembros de la comunidad. Estos roles incluyen voluntarios de salud, jefes de aldeas, personal de salud, padres, maestros y otros que han estado en posiciones de poder sobre los niños en la aldea durante algún tiempo. Esta actividad tiene como objetivo que las parejas de “amigos” sepan cómo y cuánto el estigma puede dañar a alguien en esta situación.

Incluyo una sección ligeramente editada de la carta donde el Dr. Toru Honda escribe sobre el juego de roles “El Poder de las Cuerdas”:

Esta vez tuve la oportunidad de observar, en el distrito de Khemarat, un taller deAmigos y Compañeros del Hogarsobre la sensibilización de los padres con respecto a la ira adolescente, el acoso escolar, el abuso de sustancias, la adicción a los teléfonos inteligentes y el embarazo … Tales problemas son extendidos, creo, también en los Estados Unidos y Japón “.

Un juego de roles bastante interesante fue un mini-teatro situacional sobre el embarazo adolescente.

El tema clave en la representación, interpretado por un líder de grupo juvenil, era una estudiante de secundaria embarazada, sentada en el centro del círculo. Alrededor de ella hay un grupo de participantes, actores que representan alrededor de 20 aldeanos, cuyos trabajos y relaciones son muy variados: desde el jefe de la aldea, el médico del hospital, la enfermera del centro de salud, el miembro del consejo municipal, hasta su padre, madre, abuela, abuelo, hermanas, hermanos, tía, maestra de escuela, oficial del departamento de bienestar social, etc. Durante la primera escena, todos son muy críticos y reprendieron a la niña, diciendo: “Eres una desgracia para la comunidad, para la familia y para la escuela”. Cada vez que se convierte en el blanco de un comentario desagradable e hiriente, el cuerpo de la niña se ata con una cuerda de plástico. Al final, su cuerpo está completamente envuelto por 20 cuerdas o más.

En la primera parte del juego de roles, todos los que rodean a la estudiante embarazada son críticos. Cada vez que alguien hace un comentario cruel o de reprensión, se ata una cuerda alrededor de la niña y la persona la regaña. ¡Puede haber hasta 20 cuerdas que la atan!

La expresión facial de la niña era tensa y desesperada, incluso en el contexto teatral.

Después, en la segunda escena, la gente cambia gradualmente de opinión. Los comentarios cambian, según Cherry, de “negativo a positivo” … Las personas que rodean a la niña se vuelven gentiles y comprensivas de su situación, diciendo palabras como: “Si quieres regresar a la escuela después del nacimiento del bebé, eres bienvenida” (dicho por el profesor de la escuela). O: “Visite la clínica prenatal (dicho por una matrona del centro de salud)”.

En la segunda parte del juego de roles, los que rodean a la estudiante embarazada se vuelven más comprensivos y amables. Cada vez que alguien hace un comentario amistoso, se elimina una de las cuerdas que la vinculan.

Después de que se eliminan todas las cuerdas, la niña y los “aldeanos” (interpretados por los participantes del taller) se reúnen y discuten lo que han sentido en la escena 1 y cómo han cambiado sus mentalidades en la escena 2.

Al final del juego de roles, los participantes discuten sobre lo que aprendieron y escriben sus conclusiones en carteles. (Los cuatro jóvenes sentados alrededor del póster son todos “amigos” en el proyecto de prestadores de cuidados en el hogar.

Fue una experiencia verdaderamente conmovedora para mí, ver este juego de roles. Espero que mi torpe inglés te pueda transmitir un poco de este mini drama.

El Dr. Toru concluye:

Cherry, en su resumen de la actividad, ofrece las siguientes conclusiones:

La actividad permitió a los aldeanos expresar sus sentimientos, tanto negativos como de apoyo, sobre el embarazo adolescente en su comunidad. Las palabras contundentes, dichas con ira, hieren a los niños vulnerables mucho más que consolarlos. Cierran la puerta a escuchar en lugar de resolver cosas juntos. Los participantes podrían comparar estos sentimientos negativos con los positivos, que son mejores para ser escuchados.

Cuando hay sentimientos mucho más negativos, aumenta el estigma y la discriminación contra el adolescente. En el peor de los casos, podría hacer que los niños se suiciden.

Con todos los comentarios negativos de miembros de la familia, maestros, consejeros y líderes de la comunidad, incluso la trabajadora social que desempeñaba el papel de la niña embarazada comenzó a parecer miserable y angustiada.

Para resolver el problema de niños como este, también tenemos que comunicarnos con las personas que viven en la comunidad circundante.

La pareja de Amigos y Compañeros del Hogarque trabajan con los vulnerables necesitan brindar apoyo positivo sin juzgar, y deben ser sensibles al lenguaje que estigmatiza y discrimina.

La actitud negativa podría hacer que la adolescente embarazada se niegue a aceptar los servicios de atención médica.

En resumen, la actividad “El poder de las cuerdas” ayuda a todos a reconocer que la salud y el bienestar de una persona no es solo una cuestión de la condición de salud física y mental de esa persona, sino que depende en gran medida de las actitudes y el trato de quienes la rodean. Brindar una buena atención médica requiere una comunidad solidaria. Las actividades del equipo de Salud Compartida ayudan de muchas maneras a construir el tipo de comunidad que se necesita.

Solicitud urgente de sillas de ruedas eléctricas.

Si bien los programas de rehabilitación comunitaria de PROJIMO, administrados por aldeanos discapacitados en México, hacen sillas de ruedas individualizadas para niños y adultos que los necesitan, algunos de los líderes y ex trabajadores de estos programas ahora necesitan sillas de ruedas eléctricas. Por favor ayúdanos a conseguirlas, si te es posible.

Los compañeros en la necesidad imperiosa de una silla de ruedas eléctrica son:

El hijo de Virginia, José Carlos, ayuda a empujar su silla de ruedas desde una edad temprana.

1) Virginia González

Virginia, que nació con enfermedad de “huesos de cristal” (osteogénesis imperfecta), llegó por primera vez a PROJIMO (Programa de rehabilitación organizado por jóvenes con discapacidad del oeste de México) cuando tenía 4 años. Años más tarde se convirtió en trabajadora en PROJIMO, dirigiendo el cibercafé del programa y enseñando informática a los niños de la aldea. También enseñó español como segundo idioma para trabajadores voluntarios de rehabilitación que visitan el programa. Ahora, en su treintena, Virginia tiene un hijo adolescente, José Carlos, que desde la primera infancia ha ayudado a su madre de muchas maneras y quiere convertirse en enfermero. Virginia actualmente tiene un trabajo llevando la contabilidad en una tienda de muebles en el extremo más alejado del pueblo de Coyotitán. Sin embargo, para llegar a la tienda, debido a sus brazos frágiles y retorcidos por las frecuentes fracturas, necesita que alguien empuje su silla de ruedas manual. Este trabajo generalmente recae en José Carlos, aunque estos periodos a menudo entran en conflicto con su horario escolar. Para una mayor independencia, Virginia necesita una silla de ruedas eléctrica pequeña.

2) Conchita Lara

Conchita en un baile comunitario de PROJIMO.

Conchita llegó por primera vez a PROJIMO cuando era adolescente después de una caída que la dejó parapléjica, hace 36 años. Ha estado activa en el programa de rehabilitación desde entonces y ahora, en su cincuentena, es la coordinadora y dinamizadora del programa. Tiene dos hijas encantadoras, ahora mayores e independientes. Conchita siempre ha sido fuerte y muy capaz. Durante un tiempo trabajó haciendo extremidades artificiales en la tienda PROJIMO. Sin embargo, hace cinco años, Conchita desarrolló cáncer de pecho. Se le extirpó quirúrgicamente un seno junto con ganglios linfáticos en la axila y la parte superior del brazo. Esto ha debilitado ese brazo tanto que impulsar su silla de ruedas manual a cualquier distancia se ha vuelto difícil y doloroso. Para la vida activa que lleva, Conchita ahora anhela una silla de ruedas eléctrica ancha.

3) Rigo Delgado

Rigo con unos jóvenes en su proyecto “De Niño a Niño”.

Rigo se volvió tetrapléjico en un accidente automovilístico cuando acababa de terminar la escuela preparatoria, y fue llevado a PROJIMO Coyotután para rehabilitación y tratamiento de úlceras por presión. Al igual que Virginia y Conchita, eventualmente se convirtió en miembro del equipo PROJIMO, y finalmente en un líder. Rigo organizó un programa de divulgación a otras aldeas, para promover la conciencia sobre la discapacidad y la inclusión. Estudió psicología social en la Universidad Autónoma de Sinaloa, donde desempeñó un papel clave para que la universidad fuera más accesible física y socialmente para los estudiantes con discapacidad. Asimismo, comenzó un programa de concienciación de “De Niño a Niño” sobre discapacidad en las escuelas de la aldea, en los asentamientos de trabajadores agrícolas migrantes cercanos, por el que recibió premios nacionales. Para estas actividades, Rigo, cuyas cuatro extremidades están paralizadas, necesita ayudas de movilidad adecuadas. Amigos de Health Wrights logró conseguirle una silla de ruedas eléctrica donada y también una camioneta adaptada con una rampa eléctrica. Pero ahora tanto la silla como la rampa están en su última etapa. Por eso, para Rigo estamos buscando una silla de ruedas eléctrica (grande) donada.

Para Rigo también buscamos la donación de una camioneta adaptada con rampa, en buen estado. Y si es posible, un conductor voluntario para conducirlo a Sinaloa, México. (Las sillas de ruedas podemos volar hacia abajo).

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SI PUEDE AYUDAR A ENCONTRAR O DONAR SILLAS DE RUEDAS PARA ESTOS COLEGAS, ¡POR FAVOR, HÁGALO!

Las sillas de ruedas se pueden enviar o entregar a:

David Werner
HealthWrights
2307 Palo Verde Ave.
East Palo Alto, CA 94303

david.b.werner@healthwrights.org

SI PUEDE AYUDAR A ENCONTRAR O DONAR SILLAS DE RUEDASPARA ESTOS COLEGAS,¡POR FAVOR, HÁGALO! – Las sillas de ruedas se pueden enviar o entregar a: – David Werner – HealthWrights – 2307 Palo Verde Ave. – East Palo Alto, CA 94303 – david.b.werner@healthwrights.org

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AYUDA NECESARIA – ¡Dele a un niño una silla de ruedas personalizada!

Durante los últimos 15 años, el equipo de artesanos discapacitados en el taller de la aldea en PROJIMO Duranguito, Sinaloa, México, ha estado fabricando sillas de ruedas individualizadas para niños con discapacidad, diseñando cada silla tanto para la combinación de necesidades del niño como para su entorno local.

Gracias al generoso apoyo de Stichting Liliane Fonds, una fundación benéfica en Holanda, el equipo de la aldea pudo proporcionar estas sillas de ruedas y otros equipos de asistencia a niños desfavorecidos de forma gratuita o por una pequeña fracción de los costos. Y este enfoque individualizado se ha extendido a otros programas y países. Las sillas cuestan entre 250 y 350 dólares americanos cada una.

Desafortunadamente, sin embargo, Stichting Liliane Fonds ahora se ha retirado de México. Esto no solo hace que sea más difícil proporcionar sillas de ruedas especialmente adaptadas a los muchos niños que las necesitan, sino que también pone en peligro la autosuficiencia de los artesanos discapacitados que hacen las sillas.

¡Haga clic aquí para obtener más información sobre cómo puede ayudar!

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¿QUIERES ESTUDIAR ESPAÑOL EN LÍNEA?

Rigo Delgado, quien ayudó a facilitar el programa “De Niño a Niño” descrito en este boletín (y también el tema del Boletín # 68) nuevamente ofrece clases de español básicas y conversacionales por Skype. Para ver el anuncio, haga clic aquí.

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