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Boletín de la Sierra Madre #82 | Enero 2018

Boletín de la Sierra Madre #82 – Enero 2018

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Discapacitados adictos-en-recuperación se unen

Un nuevo programa servicial en México facilitado por Personas discapacitadas recuperándose del hábito de drogas

por David Werner

Actualmente en México, el excesivo uso de drogas adictivas se ha convertido en un enorme problema social y de salud, especialmente entre los jóvenes. En este boletín discutiremos cómo el tráfico y consumo extenso de drogas han creado nuevos desafíos para los programas comunitarios de salud y discapacidad, y describiremos una iniciativa innovadora dirigida por y para personas discapacitadas que en algún momento se engancharon a las drogas y ahora intentan mantenerse alejados de ellas dedicando sus vidas a ayudar a aquellos que lo necesitan. 

Drogas y Discapacidad

La Crisis de Drogas en México

A mediados de la década de 1960, cuando yo comencé a trabajar en los programas de salud comunitaria en la Sierra Madre, cannabis y amapola para obtener el opio ya eran cultivadas por algunos pobladores, en gran parte como cultivos comerciales para abastecer la demanda de consumidores de marihuana y heroína en los Estados Unidos. Pero el consumo local era mínimo. No fue sino hasta que México se convirtió en un importante puente para ingresar cocaína desde América del Sur hasta los EE. UU. que el uso de drogas en México comenzó a expandirse drásticamente. Los traficantes de América del Sur intencionalmente engancharon a los jóvenes de la Sierra Madre con la cocaína, por lo que intercambiarían goma (goma de opio sin procesar) por la coca (cocaína). Así, los traficantes podrían multiplicar sus ganancias enormemente
. ¡Una cantidad de opio crudo que compraron por el equivalente a $300 US dólares en la Sierra Madre, se vendían – como heroína adulterada – en Los Ángeles por hasta un millón de dólares!

Niños de tan solo siete u ocho años se enganchan con el pegamento para olfatear.

Una vez que el uso de la cocaína comenzó a extenderse en México, dio lugar al uso creciente de otras sustancias, desde inhaladores de “chemo”(pegamento) usado por niños de la calle, hasta analgésicos opiáceos y “Roche-2” por jóvenes de las ciudades. Durante la última década se ha visto una explosión en el uso de la metanfetamina cristalina, conocida como “cristal”, que no solo es altamente adictiva sino perniciosa tanto para el cuerpo como para la mente.

Agravando la escena de las drogas en México está la agresiva GUERRA CONTRA LAS DROGAS encabezada por el gobierno de los Estados Unidos, que ha impulsado a los poderosos cárteles de la droga en México y la corrupción generalizada en todos los niveles de gobierno de ambos países (pero más notoriamente en México). En las últimas décadas, los cárteles mexicanos se han vuelto tan poderosos y bien armados que a menudo tienen ventaja sobre la policía y, a veces, incluso sobre el ejército. Los armamentos masivos de los carteles – incluidas ametralladoras AK47, granadas de mano y otras armas de asalto militar – inundan la frontera. En los Estados Unidos se compran fácilmente debido a la falta de regulaciones efectivas y a la abrumadora presión para el “derecho a las armas “fomentado por la Asociación Americana del Rifle (NRA).

Con todo y todo, considerando los siguientes aspectos – 1) la enorme demanda de drogas ilícitas de los Estados Unidos, 2) la fácil adquisición de armas de los Estados Unidos, y 3) la contraproducente guerra contra las drogas – los Estados Unidos son en gran parte responsables de la escalada crisis de las drogas en México. El daño múltiple es asombroso. Vinculado a la espiral del tráfico y la adicción, en la última década se han registrado más de 100.000 homicidios relacionados con la guerra contra las drogas – y al menos 27.000 desapariciones – la mayoría con impunidad y frecuentemente con complicidad policial o gubernamental. Con los asombrosos niveles de impunidad, corrupción y violaciones de los derechos humanos, México está cerca de convertirse en un estado fallido. Además de todo eso, el abismo entre los ricos y los pobres continúa ampliándose, como lo hace en los Estados Unidos y en la mayor parte del mundo. Mientras tanto, la deportación masiva de Obama y Trump a millones de trabajadores indocumentados de México, no solo aumenta el desempleo y las dificultades al sur de la frontera, sino que lleva a millones de desesperados desempleados a la delincuencia y la compra y venta – y uso – de drogas.

Impacto del “escenario de las drogas” en los Programas Basados ​​en la Comunidad

En boletines anteriores hemos escrito sobre cómo el aumento en el crecimiento, tráfico y uso de drogas ilícitas ha cambiado la vida campesina en la Sierra Madre y cómo, a su vez, esto afectada los programas de salud y discapacidad encabezados por los pobladores. Las comunidades de las montañas que tradicionalmente tenían un fuerte sentido de unidad y autoayuda mutua se han vuelto cada vez más divididas, estratificadas y desconfiadas. Más y más jóvenes se engancharon a las drogas, y muchos comenzaron a robar para mantener su hábito. Las bandas de narcotraficantes proliferaron y con el tiempo recurrieron al soborno, la extorsión, el secuestro, las amenazas de muerte, la tortura y el asesinato para establecer su territorio y poder. Mientras tanto, PROJIMO (Programa de Rehabilitación Organizado por Jóvenes Incapacitados de México Occidental ) – que originalmente había sido un grupo amigable y amistoso establecido para ayudar a satisfacer las necesidades de niños con necesidades especiales – se llenó cada vez más de jóvenes problemáticos y usuarios de drogas que habían adquirido su discapacidad por heridas de bala.

A medida que PROJIMO se hizo ampliamente conocido como uno de los pocos lugares en México donde las personas con lesiones en la médula espinal pudieron sobrevivir y ser rehabilitadas funcionalmente, personas parapléjicas y cuadripléjicas de todo el país llegaron al Proyecto PROJIMO al pie de la Sierra Madre. De éstos, el 80% eran discapacitados a consecuencia de balazos, principalmente relacionados con problemas de drogas. Debido a que muchos de ellos salieron de una subcultura de drogas y violencia, el programa tuvo que agregar “rehabilitación psicosocial” a sus servicios. Pero aun así, se produjeron incidentes de narcotráfico y violencia dentro del programa, y se vio comprometida su atmósfera tranquila y confiada. Comprensiblemente, menos familias trajeron sus hijos al programa.

Con todo este ambiente nocivo de drogas y narcotráfico, aunado a los robos, el secuestro, la extorsión y el asesinato, finalmente la situación en toda la Sierra Madre se volvió intolerablemente opresiva. Poco a poco, la gente de las comunidades – muchos de los cuales habían vivido en las montañas durante generaciones- se mudaron a pueblos y ciudades costeras que, en aquellos días, eran algo más seguros. Actualmente ya no lo son. El equipo de PROJIMO valientemente aguantó en el pueblo de Ajoya todo lo que pudo. Pero eventualmente se dividió en dos programas separados, uno de los cuales se trasladó a la zona costera tres años antes que el otro. El primero, que cubre una amplia gama de necesidades de rehabilitación, se trasladó a la pequeña comunidad de Coyotitán, cerca de la vieja carretera internacional. El segundo, que se centra en la fabricación de sillas de ruedas adaptadas individualmente para niños, se trasladó al pueblito de Duranguito, incluso más cerca de la costa. Los dos programas actualmente funcionan de manera independiente.

Uso de Drogas Adictivas por Parte de los Trabajadores del Programa

A pesar de los esfuerzos de los programas de PROJIMO para alejarse del ambiente nocivo y perjudicial de las drogas, no pasó mucho tiempo antes de que las comunidades costeras a las que se habían trasladado se vieran abrumadas por bandas de narcotraficantes rivales y por la proliferación del uso adictivo de drogas. Para entonces, la metanfetamina cristal, hecha en laboratorios clandestinos improvisados, era la droga más popular. Vendida por “vigilantes” de las bandas de narcotraficantes locales, estaba disponible a un precio modesto en casi todas las manzanas.

El pueblo de Duranguito, donde el equipo de fabricación de sillas de ruedas PROJIMO había sido invitado formalmente a reconstruir su taller, era, en ese momento en un pequeño pueblo tranquilo. Hubo un poco de consumo de alcohol pero poco uso de drogas. Sin embargo, dos años después de la mudanza del programa de sillas de ruedas, el pueblo se convirtió en un puesto clave de un brazo del Cartel de Sinaloa, y el consumo de drogas aumentó. Cada vez más jóvenes locales comenzaron a experimentar con drogas fuertes, en su mayoría cristal, y algunas veces llegaron al Taller de Sillas de Ruedas para soldar sus motocicletas o simplemente para pasar el rato los distribuidores de droga. Con el tiempo, se formaron amistades. No fue ninguna sorpresa que algunos de los miembros discapacitados del equipo en el taller de PROJIMO comenzaron a experimentar con drogas populares … y poco a poco se engancharon.

Dio la casualidad de que algunos de los miembros discapacitados del equipo que empezaron a consumir drogas se encontraban entre los trabajadores más innovadores y talentosos. Habían mostrado su preocupación porque las sillas de ruedas que fabricaban cumplieran de manera óptima con las necesidades de cada niño. Pero lamentablemente, bajo la influencia del cristal, del cual se volvieron cada vez más dependientes, la calidad del trabajo se deterioró drásticamente. También su actitud se vio afectada ya se les veía malhumorados y a la defensiva. Comenzaron a robar para satisfacer sus necesidades de droga y para hacer y portar armas. Las reuniones se llevaron a cabo y se realizaron esfuerzos correctivos … pero fueron en vano. Finalmente, a los que estaban más enganchados se les pidió abandonar el programa. Para algunos, esto resultó desastroso. Y su partida fue una gran pérdida para el programa y para los niños a los que podrían ayudar.

Nosotros (PROJIMO, HealthWrights y amigos) hemos ayudado a algunos de estos miembros adictos a participar en programas de rehabilitación de drogas del tipo Alcohólicos Anónimos. Principalmente dirigido por ex adictos, tales programas abundan en el México urbano. Mientras están como anexados en los centros, las personas adictas se vuelven libres de drogas y se comprometen a mantenerse limpias. Pero con demasiada frecuencia sus buenas intenciones duran poco. Incluso después de meses de rehabilitación y hasta años, después de salir, tienden a recaer. Después de todo, vuelven al mismo ambiente saturado del consumo de drogas.

La comunidad más grande los ve como perdedores. Calificados como discapacitados y drogadictos, tienen una doble cruz para soportar. Son tratados con una mezcla de lástima y desprecio, y están sujetos a la discriminación. Tienen grandes dificultades para encontrar un trabajo. Deprimidos y defraudados, buscan la compañía de otros que están desanimados, ya pesar de sus mejores intenciones, vuelven a caer en el consumo de drogas.

Necesidad de enriquecer el Espíritu de los Programas para Personas Discapacitadas que luchan contra la Adicción

En el mundo de hoy hay muchos programas para personas discapacitadas y muchos más para adictos en recuperación. Pero prácticamente no hay programas para aquellos que son discapacitados y adictos a la vez. La necesidad de tales programas, idealmente dirigidos por los adictos en recuperación con discapacidad, representa un gran desafío. Algunos de nuestros compañeros discapacitados que han intentado abandonar las drogas consideran que podrían tener una mejor oportunidad de mantenerse limpios si pudieran hacer colectivamente algo real para ayudar a los necesitados y al hacerlo con ello ganarían autoestima y respeto de la comunidad en general. Si pudieran emplearse laboralmente en el proceso, mejor todavía. Para llevar a buen término este sueño, se formuló una propuesta para comenzar un programa de servicio dirigido por y para personas con discapacidad y ex -usuarios de drogas para ayudar a niños con necesidades especiales defendiendo sus derechos y brindándoles los servicios necesarios.

Habilítate Mazatlan logo
El logotipo de Habilítate, diseñado colectivamente por el grupo, enfatiza las habilidades y la fraternidad entre los miembros del equipo con discapacidad.

Así fue concebido un programa nuevo modesto, llamado por sus integrantes “Habilítate Mazatlán. El grupo agregó “Mazatlán” al nombre porque la mayoría de ellos vive en o cerca de la hermosa pero problemática ciudad y Puerto de Mazatlán.

Habilítate Mazatlán decidió enfocarse en cuatro actividades de servicio:

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1) Facilitar actividades divertidas y participativas, basadas en el Programa denominado “Niño-a-Niño” entre la población escolar para fomentar la cultura de ser amables y más inclusivos con aquellos niños discapacitados o diferentes de los demás.

2) Elaborar asientos especiales y otras ayudas funcionales, diseñados de manera personalizada de acuerdo a las necesidades de cada niño, con cartón reciclado, para niños discapacitados que puedan beneficiarse de esto.

3) Abrir un modesto taller de reparación de sillas de ruedas para dar servicio y proporcionar sillas de ruedas a quienes lo requieran.

4) Trabajar de manera coordinada con PROJIMO Duranguito, ayudándole a detectar niños que necesitan sillas de ruedas hechas a la medida u otro equipo de asistencia, y para ayudar a gestionar los recursos para cubrir los costos de los mismos, ya que en su mayoría las familias son de bajos recursos económicos.

Habilítate logró coordinar esfuerzos para que los niños de un programa de Educación Especial en Mazatlán, tengan sillas de ruedas personalizadas hechas por PROJIMO Duranguito.

Un objetivo principal del programa es proporcionar servicios y equipos de calidad al menor costo posible, o gratis para quienes más lo necesiten. El programa busca donaciones y organiza eventos para recaudarfondos, como cenas, en las que se hace la presentación del Proyecto mediante diapositivas de su trabajo. El dinero que se recauda se utiliza para pagar los materiales de construcción y en la medida de lo posible, para proporcionar ingresos modestos a quienes trabajan en el programa.


PRESENTACIONES DE IMÁGENES

Hasta la fecha, el equipo de Habilítate ha sido muy activo en talleres de Niño-a-Niño y asientos especiales hechos con cartón.

Taller de Niño-a-Niño impartido por Habilítate Mazatlán

Niño-a-NiñoLas actividades del Programa de “Niño-a-Niño” son participativas, basadas en el descubrimiento y actividades divertidas. Implican juegos de simulación, narración de cuentos, y aventuras reveladoras, que despiertan la curiosidad y llevan a encontrar la solución de problemas. En el mejor de los casos Niño-a-Niño se basa en los principios de “liberación de la pedagogía”, en los que el desafío es que los alumnos expongan sus propias ideas en lugar de empujarlos a hacerlo. Se facilitan actividades innovadoras, en las que los niños hacen sus propias observaciones, sacan sus propias conclusiones, piensan en las cosas que podrían hacer para mejorar las situaciones injustas, y finalmente hacen sugerencias con respecto a la participación activa colectiva para el bien común. Aunque una gran cantidad de planificación cuidadosa puede entrar en tales actividades, el proceso a menudo resulta inspirador … aunque algo impredecible.

Niño-a-Niño se desarrolló inicialmente para ayudar a los niños a aprender qué pueden hacer para proteger y mejorar la salud, especialmente de bebés y niños pequeños. Sin embargo, los programas de PROJIMO en México han adaptado diversas actividades para la sensibilización y la inclusión de las discapacidades. Uno de los líderes de este enfoque en México es Rigoberto (Rigo) Delgado, un joven cuadripléjico (lesionado de la médula espinal) que pasó años en PROJIMO Coyotitán, primero para su propia rehabilitación, más tarde como líder del programa.

(Para ver un boletín [# 68] sobre Rigoberto Delgado, haga clic aquí )

Rigo Delgado (con camisa rosa), cuadripléjico (paralizado desde el cuello hacia abajo), estudiante de la Universidad Autónoma de Sinaloa, lanzó un programa para promover los derechos de las personas con discapacidad y el acceso al campus.
Aquí Rigo habla con un profesor frente a una de las muchas rampas que construyó la universidad en respuesta a la movilización de estudiantes discapacitados para una mejor accesibilidad.

Debido a que Rigo ahora tiene una vasta experiencia impartiendo los talleres de Niño-a-Niño con un enfoque en discapacidad, el equipo de Habilítate lo invitó a ayudar a dar su primer taller, con escolares en Mazatlán, y en el proceso enseñó al equipo la metodología (a través del aprender haciendo). Rigo estuvo de acuerdo, e hizo un gran trabajo.

Los primeros talleres de Niño-a-Niño realizados por Habilítate se llevaron a cabo en las coloridas instalaciones del Grupo Los Pargos. Los Pargos es una organización no gubernamental que fue formada hace 20 años por familias de niños discapacitados. Ahora todos los niños han crecido, pero todavía se reúnen en el centro todas las tardes de los días laborables. Por las mañanas, prestan una gran sala en el centro de Pargos la Secretaría de Educación, que la usa como aula de una escuela primaria.

En un salón de clases en Los Pargos, Rigo, un psicólogo social, (en silla de ruedas) ayuda a los miembros de Habilítate a aprender el espíritu y la metodología de Niño-a-Niño, adaptándolo para mejorar la inclusión de niños discapacitados. Las madres y otros familiares de los niños también fueron invitados a participar.
Tomás, quien es discapacitado por secuelas de polio cuando era pequeño, les muestra a los niños sus aparatos ortopédicos para las piernas, los cuales le dan el soporte a sus piernas paralizadas lo cual le permite caminar con muletas.
Se invitó a los niños a que preguntaran a los miembros del equipo de Habilítate cualquier pregunta que quisieran sobre sus vidas y sus discapacidades. Fue una de las primeras veces que la mayoría de los niños tuvieron la oportunidad de conocer a personas con discapacidades, y fueron muy curiosos. Se produjo un gran intercambio amistoso.
Los niños también me preguntaron sobre mi discapacidad. Me habían operado recientemente en mi pie izquierdo, que estaba enyesado.
En una de las primeras actividades, los niños se dividieron en grupos pequeños y se les pidió que dibujaran las diferentes causas de la discapacidad, y luego las posibles formas de prevenirlas. Aquí cada grupo se prepara para dibujar en grandes hojas de papel.
Los niños tomaron la actividad muy en serio y fueron muy creativos y coloridos al representar sus ideas.
Los miembros del equipo de Habilítate participaron con los niños en sus dibujos e intercambiaron ideas.
Después de que terminaron los dibujos, cada grupo los explicó y discutió sus pensamientos con la clase. Todos los que quisieron aportar ideas y sugerencias lo hicieron.
Los juegos de simulación ayudaron a los participantes a probar diferentes discapacidades. Aquí las madres ayudan a vendarles los ojos a algunos de los niños.
Aquí una madre guía a su hijo “ciego”.
Subir y bajar escalones sin ver no es fácil.
Aquí dos de los integrantes de de silla de Habilítate en silla de ruedas guiando a los niños “ciegos”.
A continuación, los niños guían a sus madres con los ojos vendados.
Aquí los niños videntes guían a los “ciegos” para jugar en una res baladilla. ¡Bastante aterrador pero divertido!
En otra actividad, sobre ver y escuchar, un niño con los ojos vendados se encuentra en un círculo de rocas. Otros niños, turnándose, intentan acercarse sigilosamente y robar una piedra. Si el niño con los ojos vendados los oye, los señala y ese niño queda fuera del juego. Esta actividad enfatiza la importancia de la visión y la buena audición.
Aquí Tomás intenta acercarse sigilosamente en su silla de ruedas para robar una piedra.

Después de estos juegos, todos discuten lo que significa y se siente al no ver bien. También se dan cuenta de que un niño con una discapacidad tiene los mismos sentimientos, necesidades y derechos a jugar que otros niños.

Los niños también tienen la oportunidad de moverse en sillas de ruedas.
Aquí dos niños sostienen una carrera de silla de ruedas en la cancha de básquetbol.
Aquí los niños aprenden cómo ayudar a una persona en silla de ruedas a subir una rampa muy inclinada.
Con todo, tal vez el resultado más positivo de la experiencia de Niño-a-Niño es el compañerismo
y el intercambio amistoso entre los escolares y los miembros discapacitados del equipo de Habilítate. Los niños comienzan a darse cuenta de que las personas con discapacidad son como cualquier ser humano y pueden ser tan buenas amigas y tan divertidas como otras personas.

En una sesión de discusión final, los niños comentaron cómo disfrutaron las actividades de Niño-a-Niño y lo que aprendieron. Sus comentarios en su mayor parte fueron bastante positivos. Algunos dijeron que lo que más les gustaba era hablar abiertamente con los miembros del equipo de Habilítate sobre sus discapacidades y obtener respuestas directas y claras. Los niños sintieron que en el futuro se sentirían más cómodos haciendo amigos con alguien con una discapacidad porque, como dijo una niña pequeña, “por dentro, somos más o menos lo mismo”.



Asientos Especiales hechos de Cartón

Un proyecto en el cual el equipo de Habilítate diseña y fabrica de cartón asientos individualizados para niños con necesidades especialmente que en ocasiones son verdaderos desafíos.

La idea de la “tecnología basada en papel” (TBP)

Habilítate Mazatlan logoEn Habilítate Mazatlán, muchos niños con discapacidad, especialmente cuando los más pequeños, pueden beneficiarse de asientos especiales adaptados a sus necesidades individuales. Esto es particularmente benéfico para los niños con parálisis cerebral, que hoy es una de las discapacidades más comunes en los niños. Debido a la espasticidad, la flacidez del tono muscular, los movimientos involuntarios o una combinación de éstos, a menudo hacen que los niños tengan serias dificultades para asumir y mantener una posición estable que necesitan para hacer más cosas y aprender nuevas habilidades, como controlar su cabeza, usar sus manos , comer solos, etc. Sentarse en una buena posición a menudo puede ayudar a reducir la espasticidad, permitiendo que el niño se relaje, se siente más cómodamente y hacer más cosas.

Esta es la primera diapositiva de una presentación sobre el proyecto de asientos especiales de cartón, elaborado por Tomás, un miembro del grupo.

Pero las necesidades y posibilidades de cada niño con parálisis cerebral son diferentes. A veces, un asiento diseñado cuidadosamente para un niño de manera personalizada puede marcar una diferencia notable, no solo para sentarse en una posición saludable y correcta, sino también para su comodidad general, el control corporal y el desarrollo funcional del niño.

Asientos que realmente sirvan para tales niños son un arte y también una ciencia. Por desgracia, muchos niños nunca llegan a tener los asientos de diseño individual que les podrían beneficiar. Los asientos especiales profesionales tienden a ser muy costosos. Los niños de familias de bajos ingresos a menudo se quedan atrás. Por estas razones, el equipo de Habilítate decidió que su principal proyecto de servicio debería ser la producción de asientos especiales diseñados para niños que lo necesitan, a bajo costo. Como su principal material de construcción, usan cartón reciclado. Este método de bajo costo, denominado “tecnología basada en papel”(TBA), se desarrolló por primera vez en Zimbabwe, África, por Bevill Packer para muebles, juguetes y artículos para el hogar, así como para asientos y dispositivos de ayuda para niños discapacitados.

Ejemplos de asientos de cartón APT simples hechos para niños discapacitados en África.

No solo las cajas de cartón viejas se consiguen gratis o a bajo costo, sino que el cartón es mucho más maleable, adaptable y fácil de usar que la madera o el metal. La Tecnología en papel y cartón ahora se usa en muchos países, entre ellos Inglaterra, donde las familias aprenden a hacer asientos adaptados y otros equipos para sus hijos discapacitados.

La Tecnología en Papel y Cartón ha sido una característica de los talleres de elaboración de equipos de ayudas funcionales de bajo costo que he impartido en Asia, África y América Latina. Aquí, en un taller en Perú, los miembros de la familia y los trabajadores de rehabilitación en la comunidad hacen un asiento de cartón para un niño con parálisis cerebral.
Después de que el asiento se probó y fue terminado para el niño, su madre ayudó a tapizarlo con una tela impermeable.

El primer paso para fabricar los asientos de cartón es pegar varias capas de cartón corrugado de cajas de cartón y presionarlas poniendo mucho peso encima para formar hojas planas como si fuera madera de uno a un centímetro y medio de grosor. El pegamento barato se puede hacer mezclando harina y agua, es el engrudo que se utiliza en algunos países para hacer piñatas o bien pegamento de madera blanco, adelgazado con agua, funciona bien, pero es más costoso. El asiento terminado se puede pintar con pintura resistente al agua para evitar que se deteriore.

evaluación de necesidades > construcción > evaluación

Un asiento especial de cartón para Susi – Diseñado y fabricado por el equipo de Habilítate

Susi es una niña de seis años con parálisis cerebral. Tiene “espasticidad”: todo su cuerpo tiende a enderezarse rígidamente y más cuando está nerviosa o emocionada.

La madre de Susi ha aprendido a ayudar a su hija a relajarse.
Como Susi tiende a estar más relajada (menos espástica) cuando sus caderas, rodillas y pies se doblan, el equipo diseñó su asiento ajustable con la opción de colocarla con las caderas y rodillas flexionadas más que en ángulo recto (menos de 90 grados)
Dibujando el diseño para el asiento de Susi
Cortando los orificios para soportar el respaldo ajustable del asiento
Observe los detalles del reposapiés ajustable
Estela, una costurera de buen corazón que trabaja como voluntaria con Habilítate, cose coloridas cubiertas de tela y cojines de los asientos especiales para niños. Atractivamente cubrió el relleno de esponja y las cuñas para el asiento de Susi.
Problema: Al colocar a Susi en su nuevo asiento, sus piernas tendieron a empujar con su espasticidad, haciendo que todo su cuerpo se extendiera rígidamente.
Huecos en forma de zapatos para asegurar los pies para la niña espástica.
Para ayudar a mantener las rodillas dobladas y los pies en ángulo recto o menos, a fin de reducir su espasticidad, el equipo hizo este soporte de pie de cartón, con orificios en forma de zapato en el que se pueden colocar los pies cómodamente para estabilizarlos.
Con este reposapiés, Susi pudo sentarse con las rodillas flexionadas, más relajadas, lo que le da un mayor control de todo el cuerpo.
Gabriel pintando con la boca una imagen … y el asiento especial de Susi.


Ejemplos de asientos especiales hechos en Habilítate

Sergio agrega los toques finales al asiento de Julian, un niño con parálisis cerebral.
Julian está encantado con su nuevo asiento. Le permite a su madre ajustar el ángulo de la espalda y la parte inferior de las piernas. Para descansar, puede bajar la espalda y levantar los pies. Para alimentarlo, ella puede sentarlo derecho.
Similar a Susi, Estrella tiene espasticidad rígida. En el asiento especial que el equipo hizo para ella, inicialmente sus piernas tendían a empujarse con fuerza y sus pies se torcían, lo que a su vez hacía que todo su cuerpo se tensara y se extendiera rígidamente.
La adaptación de un separador de piernas mantiene las rodillas flexionadas y los pies en una mejor posición. Y un cinturón pélvico también le impide resbalarse hacia adelante.
Con sus caderas y rodillas dobladas y sus pies mejor posicionados, todo el cuerpo de Estrella se relaja, dándole un mejor control de todo su cuerpo.
Lupita tiene Espina Bífida e Hidrocefalia. Con su cabeza agrandada, tiene que pasar mucho tiempo acostada. Por lo tanto, su asiento puede ajustarse completa y fácilmente desde una posición sentada a una posición acostada.
Jesus Ariel tiene microcefalia y retraso en el desarrollo con un control bastante limitado de la cabeza y el cuerpo. Su asiento especial, el cual su mamá pidió que fuera en forma de un barco, se puede ajustar para permitir un cambio de posición, e incluye cuñas y cojines para que su cabeza pueda colocarse cómodamente.

Almas generosas

Uno de los desafíos del proyecto de asientos especiales ha sido cómo cubrir los costos. Aunque el cartón es barato o se consigue gratis, el proceso de evaluar las necesidades del niño, diseñar y construir el asiento y hacer las modificaciones necesarias implica un bastante de trabajo ya que es muy meticuloso porque hay que cuidar todos los detalles. La mayoría de los miembros de Habilítate están desempleados y les resulta difícil llegar a fin de mes. Por su cuidadoso trabajo en estos asientos especiales, necesitan y merecen algún tipo de ingreso. Sin embargo, la mayoría de las familias de los niños son demasiado pobres para pagar aunque sea una pequeña cantidad.

Afortunadamente, un médico humanitario, el Dr. Carlos Miyazaki, que ha colaborado con Habilítate desde su inicio, ha contactado a algunos de sus amigos adinerados y de buen corazón. Algunos de ellos ahora intervienen como “padrinos” de niños individualmente. Cubren el costo del asiento, incluido un salario modesto para quienes los realizan.

Marta, madrina de Susi

Además de la ayuda financiera de donantes individuales, el programa municipal de Gobierno “Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia” (DIF), que cuenta entre sus servicios de asistencia social con Centros y Unidades Básicas de Rehabilitación para niños discapacitados, se ha convertido en un importante impulsor del proyecto de asientos especiales de Habilítate. DIF ahora ayuda a conseguir grandes cantidades de cartón y otros suministros, así como a detectar y canalizar a Habilitate los niños que necesitan asientos especiales. DIF también ha puesto a disposición un fisioterapeuta para ayudar con la evaluación de las necesidades de los niños y para hacer sugerencias sobre el diseño de los asientos. El joven, altamente motivado, que está desempeñando este rol, por un lado contribuye y por otro aprende mucho.

Martha y la Presidenta de DIF

La Presidenta del DIF, que generalmente es la esposa del Presidente Municipal, se ha entusiasmado tanto con Habilítate Mazatlán y la calidad de sus asientos especiales de cartón que realiza frecuentes visitas al sitio de trabajo. Y cada vez que se le entrega un nuevo asiento a los niños, llega con un grupo de personas de su equipo de trabajo y hasta su propia familia y un fotógrafo. Poco después aparecen los artículos, tanto en la página oficial del DIF como en el periódico local.

Foto, por un fotógrafo de DIF, del equipo Habilítate junto con amigos y colaboradores. El asiento especial de Susi está en primer plano.

De esta manera, los programas de rehabilitación de Mazatlán están aprendiendo sobre estas nuevas formas de ayudar a los niños discapacitados. De igual importancia, quizás, la comunidad en general está aprendiendo acerca de la notable contribución social que pueden hacer las personas discapacitadas que han luchado contra la drogadicción.

Esperamos que este proyecto de servicio tenga un impacto, no solo en cómo la comunidad ve a las personas discapacitadas y a los adictos en recuperación, (o aquellos que son ambas cosas) sino también en cómo se ve a sí mismo nuestro grupo de usuarios discapacitados en recuperación. Esperando que éstos últimos adquieran un nuevo respeto por sí mismos … que viene al poder hacer algo valioso y admirable, y con la alegría de ayudar a mejorar las posibilidades de los niños con desafíos excepcionales.

Dolores
Dolores

Gran parte de los logros de Habilítate y su buena relación con DIF es gracias a Dolores Mesina , una Trabajadora Social discapacitada que nosotros en PROJIMO hemos conocido desde su adolescencia, cuando la ayudamos a someterse a una cirugía de columna. Dolores fue una de las primeras personas en silla de ruedas en obtener un título universitario en Mazatlán. Por su larga trayectoria en DIF como Trabajadora Social del Sistema desde hace ya 24 años, Dolores ha ayudado a abrir muchas puertas para la colaboración con esa institución. Ella es un miembro dinámico del equipo Habilítate . Aunque ella nunca ha usado drogas, tiene mucha experiencia con usuarios habituales y empatiza con sus problemas. Dolores ha desempeñado un papel central en la logística y las relaciones públicas de Habilítate , por lo que le agradecemos afectuosamente.

Una necesidad insatisfecha: un centro de rehabilitación de drogas que de la bienvenida a personas discapacitadas.

Habilítate Mazatlán no siempre tiene éxito en su intento de ayudar a sus miembros a mantenerse alejados de las drogas. La adicción al cristal es notoriamente difícil de sacudir. Algunos de los trabajadores con más talento y capaces del grupo han vuelto a caer en el consumo de drogas y han tenido que regresar a los centros de rehabilitación de drogas. Desafortunadamente, en Mazatlán , y según por lo que sabemos y entendemos, en todo México, no hay instalaciones de tratamiento de drogas equipadas para personas con discapacidades que requieren adaptaciones especiales.

Uno de los miembros de Habilítate que se desplaza en silla de ruedas y que recayó recientemente, a quien aquí llamaré José, ahora se encuentra interno por voluntad propia en el Centro de Drogadictos Anónimos en Mazatlán . Sin embargo, fue aceptado en este centro DA solo porque su tío (un ex usuario de drogas) ahora es el secretario allí. Pero la política de este centro, como prácticamente todos los demás, es no admitir a las personas discapacitadas que necesitan adaptaciones especiales. Drogadictos Anónimos Mazatlán no tiene rampas, por lo que José debe subir y bajar manualmente. Del mismo modo, los baños no son accesibles para sillas de ruedas. Las leyes de vivienda son otra preocupación. Debido a que el centro no cumple con las regulaciones para la residencia con discapacidad, cada vez que aparece un inspector, José (o al menos su silla de ruedas) tiene que escabullirse para esconderse.

ada la gran necesidad insatisfecha de centros de drogas que estén dispuestos y puedan atender a personas discapacitadas, los miembros de Habilítate se reunieron recientemente con miembros de la junta de Drogadictos Anónimos de Mazatlán para explorar las posibilidades de adaptar el centro para el alojamiento legal y la inclusión de personas discapacitadas. Para cumplir con los requisitos estatales, esto implicará principalmente la construcción de algunas rampas pequeñas y la posibilidad de hacer al menos un baño accesible para la silla de ruedas. En total, estos tendría un costo no mayor de $2,000 dólares.

La Organización HealthWrights acordó tratar de recaudar el dinero para poner en funcionamiento lo que creemos que será el primer centro de rehabilitación de Drogas en México que sea específicamente equipado y comprometido para dar la bienvenida a los adictos en recuperación que también están discapacitados.

El centro Drogadictos Anónimos Mazatlán es uno de una cadena de 37 centros de este tipo en todo México. Si la sucursal de Mazatlán puede transformarse en una instalación amigable para las personas con discapacidad, podría convertirse en un catalizador para un cambio de largo alcance. Con aliento, otros pueden hacer lo mismo. El momento es propicio, ya que los “derechos de las personas con discapacidad” son actualmente una preocupación predominante a nivel internacional.

PUEDES AYUDAR A HACER ESTA TRANSFORMACIÓN.

En los Estados Unidos, las donaciones hechas a través de HealthWrights son deducibles de impuestos. Haga clic aquí para más información. Haga clic aquí para más información.



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